Rumbos tecnológicos
Universidad Tecnológica Nacional - Facultad Regional Avellaneda - Secretaría de Ciencia, Tecnología y Posgrado

Desarrollo de aceleradores tecnológicos básicos y de organización industrial para el apalancamiento de los procesos productivos de cooperativas de trabajo en argentina

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COOPERATIVAS DE TRABAJO

Desarrollo de aceleradores tecnológicos básicos y de organización industrial para el apalancamiento de los procesos productivos de cooperativas de trabajo en argentina
Rumbos Tecnológicos 10 • Octubre 2018 – Septiembre 2019

Fecha de Recepción: 30 de Mayo de 2018 / Fecha de Aceptación:  21 de Junio  de 2018

Mtr. Ing. Julián E. Vela*1, 2
1Universidad Tecnológica Nacional – Facultad Regional Avellaneda, Av. Ramón Franco 5050, 1874, Villa Domínico, Buenos Aires, Argentina.
2Instituto Tecnológico de Buenos Aires, 25 de Mayo 444, C1002, CABA, Buenos Aires, Argentina.

*Autor a quien la correspondencia debe ser dirigida: Correo Electrónico julian_vela51@hotmail.com

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Resumen

El objetivo de este trabajo de investigación es identificar las carencias y los impactos de la falta de adopción de métodos de organización y de tecnología básica en las cooperativas de trabajo en Argentina. Los ejes temáticos fueron el manejo de tecnología en todas sus formas y los requerimientos de gestión en todos sus ámbitos.
Se buscó identificar necesidades, impactos de las carencias, patrones de presencia, éxitos, ausencia de factores, fracasos y a través de la identificación de patrones de necesidades, asimismo determinar paquetes de ayuda pseudo estándar que permitan ser escalados de forma masiva a grandes colectivos de cooperativas a nivel país. Este estudio conjetura sobre el potencial de este impacto y lo evalúa. Los paquetes de ayuda interdisciplinarios que se proponen proveen paquetes de solución de diferentes tipos: de proceso productivo, de seguridad, de entrenamiento, de gestión de costos, de gestión de recursos humanos, buscando que los ejes de ganancia sean la cooperativa, la sociedad y el medioambiente.
Palabras Claves: Cooperativas de Trabajo, Desarrollo productivo, Aceleradores, Apalancamiento

Abstract

The objective of this research work is to identify the shortcomings and the impacts of the lack of adoption of organizational methods and basic technology in work cooperatives in Argentina. The thematic axes were the technology management in all its forms and the requirements management in all its areas.
This research sought to identify needs, impacts of shortcomings, patterns of presence, successes, absence of factors, failures and through the identification of patterns of needs, as well as determine pseudo standard aid packages that can be scaled massively to large groups of cooperatives at the country level. This study conjectures the potential of this impact and evaluates it. The proposed interdisciplinary aid packages provide solution packages of different types: productive process, safety, training, cost management, human resources management, seeking that the axes of profit be the cooperative, society and environment.
Key-words: Cooperatives of Work, Productive Development, Accelerators, Leverage.

Introducción

La Argentina ha desarrollado en los últimos años la organización del trabajo, entre otras formas, a través de cooperativas; principalmente ha impulsado a estas desde el Ministerio de Desarrollo Social (MDS) a partir de programas como “Ingreso Social con Trabajo”, con el fin de reducir el desempleo y de generar en la sociedad un impulso real a la voluntad por el trabajo como medio de crecimiento personal y familiar. Actualmente hay en el país casi 31.000 cooperativas (INAES, 2015), de las cuales unas 24.500 están clasificadas bajo el objeto social “trabajo” y más de 7.700 lo están bajo la órbita del plan del MDS denominado Argentina Trabaja. Unas 12.500 están radicadas en la provincia de Buenos Aires y 2.700 en C.A.B.A, las cuales ejercen distintas actividades, produciendo bienes o brindando servicios.
En el 2015, el MDS ha detectado la necesidad de desarrollar un programa de fortalecimiento para aquellas cooperativas que han alcanzado un nivel de desarrollo y organización mayor a las demás dado que a lo largo de su vida han evolucionado a través de distintas etapas, pasando a necesitar apoyo de un nivel superior pero a la vez, en algunos casos, absolutamente específico.
Este trabajo ha tomado parte de la información surgida de ese programa de fortalecimiento como base para el desarrollo de este trabajo de investigación.

Relevancia

En el marco de las cíclicas crisis internacionales, la última del 2008, y ante la presunción que en los próximos años desaparecería un alto porcentaje de los empleos tradicionales tal como actualmente son conocidos, es de absoluta relevancia desarrollar herramientas que permitan, a las clases más desvalidas, obtener posibilidades de abrirse camino rápidamente en trabajos de poca especialización y con bajo nivel de inversión inicial, logrando así un medio de subsistencia.
En este paso, es clave el rol del Estado Nacional como motor elemental del desarrollo de políticas de inclusión social e integración a la cultura del trabajo.

Metodología

Para desarrollar el trabajo se realizó un abordaje de tipo teórico, estudiando las problemáticas que enfrentan las cooperativas tanto en el campo de la gestión como en el de la tecnología.
Se complementó esto con un estudio de campo, de tipo cualitativo y exploratorio, con el objeto de indagar 40 cooperativas integradas por grupos desde 7 a 24 personas, dedicadas a 6 actividades distintas de baja complejidad operativa, a fin de poder contar con un marco de variada diversidad. Cuatro de las actividades relevadas están relacionadas con la producción de bienes y dos de estas vinculadas a la provisión de servicios. Todos los casos estudiados están emplazados dentro del conurbano de la provincia de Buenos Aires. El objetivo ha sido estudiar las problemáticas que se observan tanto en el uso de la tecnología como en las herramientas de gestión y como ello repercute en su productividad y en el éxito comercial. El objetivo ha sido establecer patrones y poder formular un diagnóstico y una propuesta.
Se busca poder analizar, a partir de ello, el panorama nacional de las cooperativas y mediante interpolaciones, a partir de estos patrones determinados, poder emitir algunas conclusiones de perspectivas e impactos.

Hipótesis

Este trabajo intentará demostrar que la aplicación de aceleradores de apalancamiento de procesos productivos, especialmente diseñados para el fortalecimiento de cooperativas, puede disminuir los tiempos para alcanzar el desarrollo de estas instituciones y al mismo tiempo maximizar el rendimiento de los aportes económicos del Estado Nacional asignados a estas políticas.

Marco teórico

La Alianza Cooperativa Internacional (ACI), define una cooperativa, de acuerdo con la “Declaración sobre la Identidad Cooperativa” de la ACI y la “Recomendación sobre la promoción de las cooperativas” de la OIT, 2002 (N° 193), como:
Una asociación autónoma de personas unidas voluntariamente para satisfacer sus necesidades y aspiraciones económicas, sociales y culturales en común a través de una empresa de propiedad conjunta y de gestión democrática.

Categorías o tipos de cooperativas

Las cooperativas, a juicio de este investigador, como toda organización formada esencialmente por personas y que tiene como fin la generación de beneficios (en este caso particular para sí misma y para la comunidad, lo cual la diferencia de una empresa con fines de lucro), podría ser analizada desde muy distintas visiones y en consecuencia, podría ser categorizada considerando
diversos aspectos tales como:
• Por sus características dimensionales: tamaño, facturación, mercados, por citar algunos
• Por su tipo y rubro: producción de bienes (agricultura, pesca, ladrillos, muebles, otros) o prestación de servicios (electricidad, telefonía, transporte, otros)
• Por su madurez o antigüedad
• Por los vínculos laborales que sostienen con la mayoría de sus integrantes
A los fines de este trabajo de investigación, este investigador optó por centrarse en la categorización
por “vínculos laborales” que las organizaciones cooperativas mantienen con sus propios
integrantes porque a partir de ellos se distinguirán distintos tipos de necesidades y en consecuencia
distintas formas de atenderlas, todo de cara a identificar aquellos elementos que operen como
aceleradores del desarrollo productivo de estas organizaciones.
Coincidentemente con el formato de categorización anteriormente planteado, la CICOPA (2014) distingue dentro de esta categorización tres componentes potencialmente distintos: los empleados que trabajan en las cooperativas, los socios que también son trabajadores y que se encuentran principalmente en las cooperativas sociales y de trabajo asociado y los socios-productores que trabajan dentro del ámbito de las cooperativas de producción. Así define 3 categorías:
Categoría 1: las cooperativas tienen sus propios empleados, con el fin de lograr su propio objetivo y las actividades económicas asociadas. Así, las cooperativas utilizan el mismo tipo de formato de trabajo que otro tipo de empresas: una relación empleador-empleado. (CICOPA, 2014)
Categoría 2: las cooperativas compuestas por socios-trabajadores, también llamada de trabajo asociado, constituye una proporción relativamente pequeña del empleo cooperativo a nivel mundial, lo cual no quiere decir que sea insignificante, teniendo en cuenta la extrema variedad de sectores en los que está presente, así como los tamaños y ambientes donde pueden desarrollarse. Así, se vuelve un verdadero laboratorio en términos laborales y de emprendedorismo. (CICOPA, 2014)
Categoría 3: las cooperativas que cuentan con socios-productores autónomos como su principal fuerza laboral. Muchas funcionan como una interfaz de relacionamiento entre la dirección de la organización y la personas que trabajan como productores individuales por cuenta propia como por ejemplo agricultores, pescadores y artesanos o con ciertas PYME que dependen en parte o totalmente de las cooperativas. (CICOPA, 2014).

El empleo en Argentina en cooperativas

Para la OIT, la Argentina está incluida dentro de la subregión de análisis Latin America and the Caribbean mientras que es considerada un país que pertenece al grupo de las economías emergentes del G20 (OIT, 2016). Como se ha expuesto anteriormente, la OIT emite anualmente un informe:
Tendencias Mundiales del Empleo y Perspectiva Social, en su última emisión: Tendencias 2016 (WESO, 2016) marca como, en Argentina, el ratio de desempleo y el desempleo total claramente se han reducido en el período 2007-2014, sin embargo pronostica una marcada desaceleración de esta tendencia y un cambio de comportamiento a partir de 2016, logrando un amesetamiento del ratio de desempleo a la vez que vaticina un incremento en el desempleo total de la mano de la pérdida de al menos 100.000 puestos de trabajo. Estos pronósticos podrían acrecentarse durante 2016 producto del reciente cambio de gobierno y de su nueva política fiscal asociada a la reducción del déficit que producirá cambios en el empleo público.
El tercer trimestre del 2015 cerró con un índice de desempleo del 5,9% (OIT, 2016) mientras que se identificó un avance en el índice para el último trimestre del 2015, ubicando el índice de desempleo en 6,9% pero se presume que durante el primer trimestre del 2016 el desempleo podría haber trepado al 7,5% incrementando la cantidad de desempleados.
Según datos del Ministerio de Empleo, Trabajo y Seguridad Social (MTEySS), la distribución de las fuentes de empleo según el tamaño de la empresa empleadora (de acuerdo a la propia clasificación de este organismo) para el sector privado en los últimos 5 años (publicados) fue:

Cuadro 1: Cantidad de empresas de acuerdo a su tamaño

Cuadro 1: Cantidad de empresas de acuerdo a su tamaño. Fuente: Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial, MTEySS en base a SIPA.

Para el mismo período, los datos del MTEySS para la distribución de las fuentes de empleo según los “tramos de empleo” de las empresas empleadoras privadas arrojan:

Cuadro 2: Cantidad de empresas de acuerdo a su tramo de empleo que generan

Cuadro 2: Cantidad de empresas de acuerdo a su tramo de empleo que generan. Fuente: Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial, MTEySS en base a SIPA.

Los cuadros anteriores surgen de las “Estadísticas sobre Empresas y Empleo Asalariado registrado por Sector Económico” , las cuales forman parte del boletín sectorial que recopila una serie de tablas estadísticas elaboradas por el Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social. Los indicadores se refieren al empleo asalariado registrado y a las empresas privadas de industria, comercio y servicios radicadas en todo el país.
Respecto de la cobertura es válido aclarar que alcanza a todo el país y que incluye todas las ramas de la actividad económica. Sólo quedan excluidos del registro: servicio doméstico, asalariados no registrados y trabajadores por cuenta propia, patrones y trabajo familiar.
Los cuadros anteriores surgen de un estudio que refiere a los 7 millones de puestos de trabajo declarados por 600 mil firmas pertenecientes al total de la economía.
Los rangos de empleo utilizados en cada estrato de tamaño varían según rama de actividad y se determinaron a partir del nivel de ventas de las empresas definido por la SEPyME en la Resolución 24/2001. Dicha  resolución establece el nivel máximo de ventas para cada categoría de empresa (micro, pequeña, mediana y gran empresa) según el sector en el que desarrollan su actividad.

Cuadro 3: Cortes por Tamaño / Revisión 2016 (Facturación anual AR$ )

Cuadro 3: Cortes por Tamaño / Revisión 2016 (Facturación anual AR$ ). Fuente: Resolución SEPyME N° 11/2016, publicada en el B.O. el 18/03/2016 (modificatoria de la Resolución 24/2001).

Existen topes máximos por categorías de empresas y por CIIU que definen los tramos ocupacionales de las empresas de industria manufacturera, de comercio o de servicios. Dicha información permitirá así, construir una matriz de distribución por “tamaño” de empresas y otra por “tramo” para visualizar la presencia del empleo del sector privado en la Argentina. A partir de los últimos datos disponibles brindados por el MTEySS (anteriormente citados) se identificará la estructura de estas dos matrices, presentadas en los cuadros siguientes:

Cuadro 4: Distribución porcentual según clasificación de tamaño

Cuadro 4: Distribución porcentual según clasificación de tamaño. Fuente: elaboración propia en base a datos del Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial, MTEySS en base a SIPA.

Cuadro 5: Distribución porcentual según tramo de empleo que generan

Cuadro 5: Distribución porcentual según tramo de empleo que generan. Fuente: elaboración propia en base a datos del Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial, MTEySS en base a SIPA.

Surge así, de un rápido análisis de los datos de 2014 (últimos publicados por el MTEySS), que el 93% de la matriz empresaria de la Argentina es clasificada como Pequeña o Micro a la vez que el 86% de esta misma matriz empresaria emplea hasta 9 empleados. Esto evidencia la fuerte presencia que tienen las empresas de menor porte en la matriz productiva y de servicios argentina.
Analizando los asalariados registrados en el sector privado de ENE 2009 a ABR 2016, es simple de identificar la variación interanual creciente desde el DIC 2009 hasta DIC 2014, como esta tendencia continúa mes a mes hasta AGO 2015 y es evidente el cambio a partir de este mes, cuando cambia la pendiente y comienza a reducirse el nivel de empleo registrado en el sector privado.
No obstante, lo anterior, que es simplemente referencial y aporta sobre la evolución en volumen pero no sobre la distribución de las distintas fuentes y principalmente frente al mundo cooperativo por ello será necesario analizar el empleo cooperativista en contraste con el empleo privado en Argentina. Respecto del empleo cooperativo, según datos del INAES en 2008:

Cuadro 6: Puestos de trabajo asociado al cooperativismo en Argentina (2008)

Cuadro 6: Puestos de trabajo asociado al cooperativismo en Argentina (2008). Fuente: INAES 2008, datos provenientes del “Reempadronamiento Obligatorio Nacional de Cooperativas y Mutuales”
(RNCyM) y el “Censo de información Económica y Sectorial de Cooperativas y Mutuales” (CESCyM), los cuales son los últimos realizados por la entidad a la fecha (agosto 2016).

Partiendo de los datos del cuadro 6 y considerando el dato más cercano al 2008 que publica el MTEySS, es decir enero 2009, el cual arroja que existen 5.621.030 puestos de trabajo asalariados en el sector privado y por otro lado considerando el peor de los escenarios posibles de cara a medir la importancia del empleo del sector cooperativo: ninguno de los puestos generados por las cooperativas en los socios es empleo asalariado, se obtienen los siguientes resultados:

Cuadro 7: Participación porcentual del empleo y trabajo cooperativo en relación al trabajo privado en Argentina

Cuadro 7: Participación porcentual del empleo y trabajo cooperativo en relación al trabajo privado en Argentina. a Método de cálculo: 5.621.030 + 87.486 = 5.708.516 empleos; luego: 87.486 / 5.708.516 x 100 = 1,53%
b Método de cálculo: 5.621.030 + 377.140 = 5.998.170 trabajos/empleos; luego: 377.140 / 5.998.170 x 100 = 6,29%
Fuente: Elaboración propia en base a datos del MTEySS y del INAES, sin considerar el trabajo generado por el
Estado ni los cuentapropistas ni el trabajo informal, el cual en pocos casos genera empleo.

Surge del análisis del cuadro anterior que es evidentemente significativo como las organizaciones cooperativas generan empleo. El nivel de empleo que representan las cooperativas en la economía de la Argentina es de indudable trascendencia, a la vez que es un pilar fundamental en la generación de ocupación real para la PEA (Población Económicamente Activa). Si se considera que en Argentina existían en 2008 unas 33.968 cooperativas activas y que en ese mismo año, esas organizaciones empleaban a unas 87.486 personas además de los más de 177.500 socios-trabajadores que agrupaban (ver cuadro 6), rápidamente podemos arribar a una media de 7,8 empleos por cooperativa, todo sin considerar los empleos “indirectos” que significan los más de 112.000 socios-productores, si se incluyen se llega a una media de 11,1 trabajos/empleos por cooperativa.
Si se busca analizar estos mismos aspectos en las PYMEs, con la intención de poder compararlos con las cooperativas, se llega a los siguientes resultados:
1° – tomando las publicaciones de “serie empleo” del MTEySS, expresadas en cantidad de
empleos asalariados:

Cuadro 8: Cantidad de empleo por tamaño de empresa (2014)

Cuadro 8: Cantidad de empleo por tamaño de empresa (2014). Fuente: Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial, MTEySS en base a SIPA.

El empleo en el sector privado, específicamente en las MiPYME , alcanza los 3.252.509 empleos.
2° – tomando parte de los datos (sólo año 2014) del cuadro 2, provenientes de las publicaciones
de “serie empresas” del MTEySS, expresadas en cantidad de empresas:

Cuadro 9: Cantidad de empresas por tamaño de empresa (2014)

Cuadro 9: Cantidad de empresas por tamaño de empresa (2014). Fuente: Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial, MTEySS en base a SIPA.

La cantidad de empresas clasificadas como MiPYME alcanza las 589.781 entidades. Así, tras un consciente directo entre empleos generados y entidades que lo generan, se llega a una media de 5,51 empleos asalariados generados por cada empresa clasificada como MiPYME.
Si bien sería un dato algo más alejado del presente, sería una comparación más justa y de más utilidad establecer este mismo cálculo con datos del 2008, dado que los últimos datos oficiales disponibles del mundo cooperativo en Argentina, provistos por el INAES, son justamente de ese año y provenientes del “Reempadronamiento Obligatorio Nacional de Cooperativas y Mutuales” (RNCyM) y el “Censo de información Económica y Sectorial de Cooperativas y Mutuales” (CESCyM). De esta forma se obtiene una media de 5,47 empleos asalariados generados por cada empresa clasificada como MiPYME durante el 2008, lo cual es claramente inferior a los 7,8 empleos por cooperativa o a los 11,1 empleos totales (sumando los socios productores).
Así, se puede concluir que no sólo la cantidad de empleo que generan las cooperativas es de absoluta relevancia, sino que además, la media de cápitas que emplea en comparación con las MIPyMEs es  significativamente alta.

Fuente estadística

Vale comenzar indicando que este investigador tomó como referencia el listado publicado por el INAES en su página web oficial, el cual cuenta con 33.968 registros, correspondiente cada uno a una cooperativa o institución asociada al mundo cooperativo en Argentina.1 Según lo indicado en el propio listado, cada registro representaría a una entidad cooperativa activa.
Distribución de cooperativas por actividad principal
La actividad desarrollada por la cooperativa es de vital relevancia para trazar sus características principales. Si se analizan las distintas actividades que desarrollan todas las cooperativas en Argentina, declaradas en el listado provisto por el INAES2 se encuentran 9 categorías de actividad:
– TRABAJO
– VIVIENDA Y CONSTRUCCIÓN
– PROVISIÓN
– AGROPECUARIA
– SERVICIOS PÚBLICOS
– CONSUMO
– CRÉDITO
– FEDERACIONES
– SEGUROS

Dado que, como se acaba de detallar en algunos ejemplos, existen casos en los cuales las cooperativas realizan más de una actividad y además los criterios de desagregación de la actividad principal no son uniformes, este investigador consideró a los efectos del procesamiento de los registros sólo la actividad principal. En el siguiente cuadro, se detalla la distribución de las actividades principales que realizan las cooperativas activas en Argentina.

Cuadro 10: Distribución de las actividades principales de cooperativas

Cuadro 10: Distribución de las actividades principales de cooperativas. Fuente: elaboración propia en base a datos del INAES a septiembre 2016.

Es evidente el significativo peso de las cooperativas que declaran TRABAJO como su actividad principal en la distribución total de la matriz de actividades a nivel nacional, ocupando estas el 80,9% del total. Si bien este dato es inobjetable, este investigador entendió que sería muy interesante para poder realizar un análisis más profundo, contar con dos datos adicionales: en primera instancia la cantidad de personas que involucra cada actividad y en segunda instancia la cantidad de ingresos por venta que genera cada actividad; lamentablemente ninguno de los dos datos está publicado por el INAES ni por ninguna otra entidad. También sería interesante evaluar la desagregación de las 27.486 cooperativas categorizadas con la actividad principal TRABAJO pero vale destacar que 27.262 de ellas (el 99,18%) no cuentan con una clasificación de segundo nivel, es decir, sólo registran su actividad principal. Por tal motivo, este investigador no considera como representativos, a los fines estadísticos, los datos obtenidos más allá de la actividad principal declarada.
Nivel de incorporación tecnológica básica de las cooperativas en Argentina El INAES no aporta, en la base de datos de cooperativas que publica en su web, datos de ningún tipo que puedan asociarse con el nivel de avance tecnológico de las cooperativas, en ninguna de sus formas: nivel de desarrollo tecnológico, nivel de predisposición a la incorporación de nuevas tecnologías, trabas más comunes que no les permitan incorporar tecnología, entre tantas que podrían informarse. Sin embargo, un dato que podría haber pasado desapercibido pero que se puede extraer de la base del INAES y que puede aportar una idea del nivel de incorporación de tecnología básica por parte de las cooperativas, aunque muy elemental vale destacar, es el “dominio” de
mail que usan para identificarse y comunicarse por correo electrónico. En la actualidad la facilidad con la cual se puede obtener un dominio propio es prácticamente del saber común. Los costos anuales de mantenimiento son realmente bajos: un hosting básico no supera los $ 500 anuales3  y el derecho a usar el dominio propio no supera los $ 220 anuales4 en el caso de un dominio local del tipo “.com.ar”; en definitiva por unos $ 720 anuales cualquier cooperativa podría tener su propio dominio, manejando de manera básica su propia identidad y marketing.
Para obtener los datos que se presentan a continuación, este investigador debió procesar primero en forma semiautomática los 33.968 registros para lograr extraer los 1.702 dominios informados en la base de datos, vale destacar que 29.216 cooperativas no tienen en los datos que informa el INAES ninguna dirección de mail. Se pudo arribar a dos datos clave: por un lado, sólo el 14% declaraban una dirección de correo electrónico y por otro lado, luego de trabajar con esos datos parciales obtenidos, se logran identifican 1702 dominios que representan apenas el 5% del total de cooperativas de la base. Los resultados se presentan en forma resumida de la siguiente manera:

Cuadro 11: Distribución de los tipos de dominio

Cuadro 11: Distribución de los tipos de dominio. Fuente: elaboración propia en base a datos publicados por el INAES a septiembre 2016 y sucesivos procesamientos y desglose de la información.

En el primer grupo denominado “Dominios Gratuitos”, el cual alcanza el 10%, se encuentran dominios gratuitos muy conocidos y ampliamente difundidos tales como: @hotmail.com, @gmail.com, @aol.com, @ciudad.com.ar o @yahoo.com.ar, entre otros. En el segundo grupo denominado “Dominios Gratuitos del Hosting”, el cual alcanza el 18%, se encuentran los dominios provistos por proveedo es que proveen el hosting como paquete incluido al servicio pago de internet, tales como: @arnet.com.ar, @speedy.com.ar,  @fibertel.com.ar, @fullzero.com.ar, @iplanmail.com.ar, entre otros. En el tercer grupo denominado “Dominios Prestados”, el cual alcanza también el 18%, se encuentran los dominios que presentan claros signos de haber sido “prestados” por organizaciones sociales o sin fines de lucro, estudios de profesionales de contadores o abogados, gobiernos municipales, pequeños proveedores locales hosting o empresas ajenas al mundo cooperativista. En el cuarto grupo denominado “Propios de Cooperativas”, el cual alcanza el 42% siendo este el más importante de todos, se encuentran los dominios pertenecientes a cooperativas, en
este grupo se encontraron dominios con la “zona” que específicamente identifica a las organizaciones
cooperativas, es decir “.coop”, la cual sólo puede ser utilizada por organizaciones cooperativas formalmente establecidas. Por último, con un 12%, se encuentran los dominios que no arrojaron evidencia de estar funcionando por lo que no se pudo constatar fehacientemente si pertenecen o no al mundo cooperativo.

Si se suman los primeros tres grupos, es decir todos los dominios que no guardan ningún tipo de relación unívoca con las organizaciones cooperativas ni tampoco transmiten la identidad de cada una de ellas en forma individual ni irrepetible, se alcanza el 46% del total de las cooperativas que informaron un correo electrónico en la base del INAES. Como conclusión se puede decir que son más las cooperativas que no han incorporado o desarrollado este elemento tecnológico, básico pero a la vez imprescindible para la comunicación y el desarrollo de una identidad comercial singular.

Trabajo de campo

Introducción

Este trabajo de investigación, a través de su trabajo de campo, buscó identificar las características comunes y las problemáticas frecuentes que se presentan específicamente en las cooperativas de trabajo de Argentina. Para ello, se tomó como punto de partida un trabajo/proyecto de asistencia técnica solicitado por el Ministerio de Desarrollo Social a la Universidad Tecnológica Nacional realizado entre julio y octubre de 2015. En ese proyecto, este investigador asumió la responsabilidad del diseño de los procesos así como la coordinación técnica, liderando un equipo formado por 10 ingenieros, 2 arquitectos y varios capacitadores técnicos específicos a la par de un segundo equipo conformado por especialistas en distintas materias: sociología, emprendedorismo, psicología, entre otras, el cual era liderado por personal del propio MDS.
Este trabajo de asistencia técnica requerido por el MDS a la UTN sentó las bases para obtener un primer lote de datos que aportaron un significativo conocimiento de la situación de diversas cooperativas argentinas, ello fue debido a que el trabajo comenzó con un relevamiento del estado de situación de unas 45 cooperativas. En todos los casos, los relevamientos fueron realizados por ingenieros, con conocimiento y preparación específica para realizar este tipo de trabajo en este tipo de organizaciones y bajo la coordinación de este investigador, a la vez que algunos de estos mismos relevamientos fueron ejecutados por este investigador.
Con el objeto de orientar el trabajo de campo a la búsqueda de los objetivos planteados por este trabajo y como complemento de la información obtenida por el trabajo anteriormente citado, este investigador planteó el desarrollo de un trabajo de campo específicamente pensado a tal fin. Así, el trabajo de campo se realizó en cuatro etapas: Relevamiento, Diagnóstico, Desarrollo y Comprobación.

Etapa Primera. Relevamiento.
Diseño del relevamiento

Como se ha detallado en distintos capítulos de este trabajo, el 36,9% del total de cooperativas de Argentina se encuentran en la provincia de Buenos Aires. Por otro lado, tal como se ha detallado en otros capítulos de este trabajo donde se muestra la distribución de las actividades principales de cooperativas, hay 27.486 cooperativas inscriptas bajo la actividad principal “Trabajo”, lo cual representa el 80,9% del total de cooperativas del país. Es en este tipo de cooperativas donde se centrará el trabajo de campo, justamente a causa de la representatividad que tienen en todo el aparato cooperativista nacional este tipo de cooperativas. Si se analiza específicamente la presencia de las cooperativas de trabajo en cada una de las provincias del país, obtenemos lo siguiente:

- 92 - Cuadro 12: Presencia de cooperativas de trabajo por provincia

Cuadro 12: Presencia de cooperativas de trabajo por provincia. Fuente: elaboración propia en base a datos del INAES a septiembre 2016.

Surge claramente, del análisis del cuadro anterior, la muy significante presencia de las cooperativas
de trabajo en la provincia de Buenos Aires, por este motivo, el relevamiento para el trabajo de campo se realizó en la provincia de Buenos Aires.
De esta manera, se decidió tomar un muestreo de los relevamientos realizados por el proyecto encomendado por el MDS a la UTN. Ese muestreo fue pensado para obtener el estado de situación de una muestra específica pero absolutamente representativa: se tomaron 40 cooperativas de trabajo, localizadas en la provincia de Buenos Aires. La encuesta diseñada específicamente a tal fin, usada durante el relevamiento relevó los siguientes grupos de datos:
1. Datos básicos de la cooperativa
2. Datos del Área Productiva
3. Datos del Área RRHH
4. Datos del Área Infraestructura
5. Datos del Área Logística y Comercial
6. Datos del Área Dirección y Planificación
También se tomaron croquis del lugar y se relevó la disposición de los equipos productivos al igual que una apreciación general del estado edilicio. Se estimó la potencia eléctrica instalada tanto en máquinas como luminarias y otros equipos. Se relevó si la instalación eléctrica estaba habilitada y bajo norma y si contaba con la protección suficiente para el tipo de trabajo a realizar, a la vez que se realizó un relevamiento en materia de Seguridad e Higiene del trabajo. Además, en muchos de los casos, se sacaron fotografías para acompañar el relevamiento con material gráfico. El diseño de la encuesta de relevamiento, como así también los métodos y procedimientos utilizados durante el relevamiento mismo, fueron diseñados por este investigador. Para más detalle sobre la estructura de la encuesta usada durante los relevamientos, consultar el Anexo 3 en el trabajo completo.

Composición de la muestra estudiada

El trabajo de campo se realizó en 40 cooperativas de trabajo relevadas, que tenían 7 a 24 integrantes,
y que estaban ubicadas en distintas áreas del Gran Buenos Aires, distribuidas en zona norte, oeste y sur para obtener una mayor representatividad. La distribución del relevamiento por zona del Gran Buenos Aires y Partido fue según:

cuadro

Las actividades identificadas en las cooperativas relevadas se corresponden a:
Producción de Bienes:
– Carpintería de Aluminio
– Carpintería de Madera
– Herrería
– Hormigoneras
Prestadoras de Servicios:
– Paisajismo y mantenimiento de espacios verdes
– Construcción y mantenimiento del hogar

Ejecución del Relevamiento

Este relevamiento fue realizado por el equipo dirigido por este investigador y bajo la órbita del proyecto solicitado por el MDS entre julio y octubre de 2015. Actualmente se completó el relevamiento con el aporte de material estadístico público.

Etapa Segunda. Diagnóstico.

Como resultado del relevamiento de las 40 cooperativas de trabajo del conurbano bonaerense, se pudo emitir un diagnóstico que dividido en 3 ejes:
A- Resumen y análisis de la información surgida del relevamiento,
B- Puntos críticos a fortalecer,
C- Especificaciones del plan de fortalecimiento.

Resumen y análisis de la información surgida del relevamiento.

Este punto se subdividió en 10 puntos específicos para lograr un diagnóstico más detallado.
Los resultados se presentan en los siguientes datos y gráficos:

1. Datos generales de la muestra relevada
a. Cantidad de integrantes promedio por cooperativa: 10,3
b. Cantidad de productoras de bienes: 30
c. Cantidad de prestadoras de servicios: 10

2. Nivel de conocimiento y experiencia en la actividad específica desarrollada
a. Bajo: 20%
b. Intermedio: 42%
c. Intermedio-Avanzado: 38%

3. Espacio de trabajo
a. Lugar designado
I. Sí tiene un lugar de trabajo designado: 92%
II. No tiene un lugar de trabajo designado: 8%
b. Situación del lugar
I. Alquilan: 2%
II. No tienen: 7%
III. Compartido: 10%
IV. Comodato: 13%
V. Prestado: 68%
c. Disponibilidad de Servicios
I. No aplica: 7%
II. Baja: 35%
III. Intermedia: 43%
IV. Alta: 15%

4. Infraestructura y seguridad
El 72,5% de las cooperativas no cuentan con la suficiente infraestructura edilicia ni tampoco con un nivel de seguridad aceptable para realizar sus actividades normales relacionadas con la producción de bienes o con la prestación de servicios.
El 35% tiene internet, el 57% no lo tiene, mientras que al resto la pregunta no aplica.
El 70% de las cooperativas relevadas no cuenta con PC en las instalaciones propias de la
entidad.

5. Maquinaria y equipamiento
El 62,5% de las cooperativas no cuentan con la maquinaria principal necesaria para realizar sus actividades normales relacionadas con la producción de bienes o con la prestación de servicios.
El 90% de las cooperativas no cuentan con las máquinas accesorias ni con las herramientas necesarias para realizar sus actividades normales relacionadas con la producción de bienes o con la prestación de servicios.

6. Productos y procesos
El 30% de las cooperativas relevadas busca la estandarización de sus productos, mientras que el 45% de las cooperativas relevadas considera su calidad como aceptable.

7. Procesos
El 15% de las cooperativas relevadas realiza procesos estándar.

8. Mercado de Proveedores y clientes
El 43% de las cooperativas relevadas cuenta con una cartera de proveedores desarrollada mientras que sólo el 15% tiene una cartera de clientes identificada.

9. Comercialización y distribución
El 70% de las cooperativas relevadas tiene su producto claramente definido.
El 20% de las cooperativas relevadas conoce precisamente el costo de su producto o servicio.
El 25% de las cooperativas relevadas realizan constantes procesos de promoción de sus productos y servicios.

10. Personal y capacitación
El 98% de las cooperativas relevadas consideran que cuentan con el personal suficiente para realizar las actividades normales relacionadas con la producción de bienes o con la prestación de servicios que tienen establecidas mientras que el 95% consideran que requieren capacitación.

Etapa Tercera. Identificación de puntos críticos y Desarrollo de aceleradores.

Tomando como base la información obtenida de los relevamientos realizados a las 40 cooperativas, este investigador buscó establecer primero aquellos puntos críticos a fortalecer para luego identificar los que se presentaban en la gran mayoría de las cooperativas relevadas y así definir patrones de necesidades. De esta manera se podrá posteriormente, definir aceleradores organizados en dos tipos:
• Aceleradores asociados con la organización básica de la cooperativa: instalaciones, administración, herramientas de gestión, desarrollo comercial, capacitación, entre otros.
• Aceleradores asociados con la incorporación de tecnología básica de la cooperativa: tecnología asociada a los procesos productivos, administrativos y comerciales.

Así, se procedió a identificar los puntos críticos a fortalecer. Para ello se tomaron los 40 relevamientos individuales y se agruparon los puntos relevados en grupos, generando un diagnóstico individual por cada cooperativa relevada; para ello se utilizó el siguiente cuadro:

Cuadro 13: Estructura de agrupación de Puntos críticos a Fortalecer

Cuadro 13: Estructura de agrupación de Puntos críticos a Fortalecer

Vale aclarar que tanto para el grupo D como para el grupo O se permitía especificar el punto crítico a fortalecer, por eso las referencias indicadas como (1) y (2).
En forma posterior se procedió a procesar todos los datos, colocando por cada cooperativa y grupo y en las dos últimas columnas de la derecha, si el diagnóstico arrojaba la necesidad de fortalecer ese grupo o no. Así, se completó los 40 cuadros y en forma posterior concentró toda la información en una sola tabla, con el fin de calcular, por cada grupo de puntos críticos a fortalecer, el porcentaje de cooperativas en las cuales se identificaron necesidades. La información resultante arrojo, por ejemplo, que el 88% de los encuestados requerían fortalecer el espacio de trabajo o el 100% requerían fortalecimiento en materia de elementos de protección personal. Surge a simple vista el alto nivel de necesidades que se presentan en la mayoría de las cooperativas relevadas.
En forma posterior, este investigador procedió a diseñar planes de ayuda genéricos focalizados en cada área pertinente, así se agruparon en:
• Ayuda en compra de máquinas, herramientas y materiales
• Ayuda en contratación de servicios para apoyo a la producción
• Ayuda en capacitación de organización, gestión y tecnología
Estos planes de ayuda permitieron ordenar las acciones que brindaron posteriormente la ayuda específica. Este investigador tomó estos planes como marco de ordenamiento para establecer aceleradores específicos, los cuales sin lugar a dudas brindarían asistencia a puntos críticos que se habían relevado y que a su vez, se había logrado validar que requerían fortalecimiento.
Los planes de ayuda, como aglutinadores de los paquetes de ayuda, se vinculan así con un grupo de aceleradores establecidos en este proyecto de investigación. Los planes de ayuda eran 3:
• Compra de máquinas, herramientas y materiales
• Contratación de servicios para apoyo a la producción
• Capacitación en organización, gestión y tecnología

Etapa Cuarta. Comprobación.

Como parte del proyecto al que se hace referencia en la introducción de este capítulo se
llevaron adelante, en forma efectiva, tres planes de ayuda genéricos para cada cooperativa
relevada.
Durante la ejecución del proyecto, un número significativo de cooperativas, recibió asistencia:
• 60% de las cooperativas relevadas recibieron máquinas y equipos para la producción.
• 15% de las cooperativas relevadas recibieron materiales para completar la producción.
• 63% de las cooperativas relevadas recibieron EPP 5 y elementos de seguridad,6
• En el 60% de las cooperativas que requerían mejoras edilicias se inició el proceso de diseño y cálculo de obra
• 23% de las cooperativas relevadas recibieron los cursos capacitación en Seguridad e Higiene en el trabajo, específicos de la actividad que realizaban.
Con el fin de comprobar los aceleradores, este investigador relevó recientemente, entre los meses de agosto y octubre, en forma posterior e independiente al cese del proyecto al que se hace referencia en el comienzo del capítulo, el impacto que tuvieron los planes de ayuda. Para ello realizó una investigación, utilizando una encuesta de tipo estructurada (ver anexo 4 en el trabajo completo) orientadas a corroborar la efectividad del plan pero alineadas con la identificación de los aceleradores establecidos, de esta manera se lograría, por un lado medir el impacto del plan como por otro, validar los aceleradores como tales.
Los siguientes cuadros logran resumir la información obtenida a la vez que en forma consecutiva, se emiten las conclusiones respectos de cada caso: plan de ayuda y acelerador. Es muy importante tener presentes los porcentajes de cooperativas que fueron afectadas por el proyecto:
• El 73% de las cooperativas recibieron ayuda.
• El 27% de las cooperativas no recibieron ayuda.
Conclusión 1: considerando que el proyecto quedó relativamente inconcluso (sólo se ejecutó el 30% del presupuesto al momento de ser interrumpido) se logró un alcance significativo en materia de distribución de la ayuda al lograr entregar ayuda física y no física al 72% de las cooperativas relevadas.
Se realizó la investigación sobre la proporción de los casi tres cuartos que recibió ayuda (29 cooperativas del total de 40 relevadas); el grado de respuesta obtenido fue de 22/29 encuestas, siendo esta la base de cálculo general para establecer los porcentajes de respuestas afirmativas que validan a cada acelerador como tal.
Vale aclarar que en algunos casos particulares la base de cálculo se vio afectada por la cantidad real de cooperativas que recibieron la ayuda. A continuación se detallan esos casos particulares, todos pertenecientes al plan de ayuda 1 (Compra de máquinas, herramientas y materiales), donde la base para el cálculo del porcentaje de respuestas afirmativas no es 22 sino que es particular, respondiendo a distintas causas a saber:
• E1: la base es 15 porque se entregaron máquinas en esa cantidad de cooperativas
• E3: la base es 6 porque se entregó herramental en esa cantidad de cooperativas
• E4: la base es 9 porque se entregaron ESI y EPP en esa cantidad de cooperativas
En el siguiente cuadro se muestran los resultados del procesamiento de las respuestas que surgen del procesamiento de las 22 encuestas:

Cuadro 14: Resultados de las Encuestas de Validación de Aceleradores

Cuadro 14: Resultados de las Encuestas de Validación de Aceleradores. Nota: vale aclarar que en los casos donde un acelerador fue indagado con más de una pregunta, se consideró a los fines del procesamiento del cuadro anterior el valor menor de respuestas afirmativas de todas las preguntas pertenecientes al acelerador.

El siguiente gráfico sintetiza los resultados de las respuestas obtenidas:

Gráfico 1: Validación de los aceleradores

Gráfico 1: Validación de los aceleradores

Conclusión sobre acelerador E1- Asegurar el nivel de equipamiento y tecnología mínimos requeridos para la producción: dado el alto porcentaje de respuesta afirmativa en las encuestas sobre su utilidad para mejorar los procesos productivos, la productividad actual de la cooperativa y el futuro crecimiento de la cooperativa a nivel productivo, se comprobó que aquellas cooperativas que recibieron esta ayuda pudieron mejorar la productividad, por ello se da por válido como acelerador.
Conclusión sobre acelerador E2- Asegurar el nivel de herramental secundario mínimo requerido para la producción: dado el alto porcentaje de respuesta afirmativa en las encuestas sobre su utilidad para mejorar los procesos productivos, la productividad actual de la cooperativa y el futuro crecimiento de la cooperativa a nivel productivo, se comprobó que aquellas cooperativas que recibieron esta ayuda pudieron mejorar la productividad, por ello se da por válido como acelerador.
Conclusión sobre acelerador E3- Asegurar el nivel de material mínimo requerido para completar el ciclo requerido por la producción: dado el alto porcentaje de respuesta afirmativa en las encuestas sobre su utilidad para completar uno o varios ciclos de producción y para el futuro crecimiento de la cooperativa a nivel productivo, se comprobó que aquellas cooperativas que recibieron esta ayuda pudieron mejorar la productividad, por ello se da por válido como acelerador.
Conclusión sobre acelerador E4- Asegurar un ambiente de trabajo que cumpla con las normas de higiene y seguridad industrial: dado el alto porcentaje de respuesta afirmativa en las encuestas sobre su utilidad para realizar las tareas de producción y para el futuro crecimiento de la cooperativa a nivel productivo, se comprobó que aquellas cooperativas que recibieron esta ayuda pudieron mejorar la productividad, por ello se da por válido como acelerador.
Conclusión sobre acelerador S1- Disponer de un lugar de trabajo acorde a las necesidades productivas: dado el alto porcentaje de respuesta afirmativa en las encuestas sobre su utilidad para el futuro crecimiento de la cooperativa a nivel productivo, se comprobó que aquellas cooperativas que recibieron esta ayuda pudieron mejorar la productividad, por ello se da por válido como acelerador.
Conclusión sobre acelerador S2- Contar con un lugar formalmente asignado a la actividad, ya sea propio o vía comodato o alquiler: si el bien el porcentaje de respuesta afirmativa en las encuestas es alto (82%) sobre su utilidad para el futuro crecimiento de la cooperativa a nivel productivo, es uno de los 2 aceleradores con menor índice de respuesta y por ese motivo se considera que no se puede dar por válido como acelerador. No obstante, se considera que representa un punto muy importante en el desarrollo de una cooperativa.
Conclusión sobre acelerador S3- Lograr la disponibilidad de servicios básicos y tecnológicos mínimos, tanto específicos para la producción como para la vida laboral: dado el alto porcentaje de respuesta afirmativa en las encuestas sobre la utilidad de contar con servicios básicos cubiertos y con un servicio de internet y sobre su utilidad para el futuro crecimiento de la cooperativa a nivel productivo, se comprobó que aquellas cooperativas que recibieron esta ayuda pudieron mejorar la productividad, por ello se da por válido como acelerador.
Conclusión sobre acelerador C1- Contar con un nivel mínimo de capacitación (NMC) específico en el trabajo u oficio: dado el alto porcentaje de respuesta afirmativa en las encuestas se entiende que se puede dar por válido como acelerador.
Conclusión sobre acelerador C2- Contar con un NMC que permita elevar el nivel de estandarización de la producción: dado el alto porcentaje de respuesta afirmativa en las encuestas se entiende que se puede dar por válido como acelerador.
Conclusión sobre acelerador C3- Contar con un NMC que permita definir un nivel de calidad y sostenerlo: dado el alto porcentaje de respuesta afirmativa en las encuestas se entiende que se puede dar por válido como acelerador.
Conclusión sobre acelerador C4- Contar con un NMC que permita desarrollar, mantener y fortalecer la cartera de proveedores: si el bien el porcentaje de respuesta afirmativa en las encuestas es alto (73%) sobre su utilidad para el futuro crecimiento de la cooperativa a nivel productivo, es uno de los 2 aceleradores con menor índice de respuesta y por ese motivo se considera que no se puede dar por válido como acelerador. No obstante, se considera que representa un punto muy importante en el desarrollo de una cooperativa.
Conclusión sobre acelerador C5- Contar con un NMC que permita desarrollar, mantener y fortalecer la cartera de clientes y la gestión comercial: dado el alto porcentaje de respuesta afirmativa en las encuestas se entiende que se puede dar por válido como acelerador.
Conclusión sobre acelerador C6- Contar con un NMC en materia organizativa y administrativa, de gestión y uso de tecnología informática: dado el alto porcentaje de respuesta afirmativa en las encuestas se entiende que se puede dar por válido como acelerador.
Como cierre, este investigador quiere expresar su deseo de que este proyecto de investigación sirva para sentar las bases para aplicar estos aceleradores validados y otros nuevos que se identifiquen a futuro y que los mismos puedan ayudar a apalancar el desarrollo productivo de las cooperativas de trabajo en Argentina, que como se ha demostrado a lo largo de este trabajo, representan un gran aporte al empleo y al trabajo de Argentina.

Confrontación de las hipótesis

H1- La aplicación de aceleradores de apalancamiento de procesos productivos, aplicados a cooperativas permite mejorar su desempeño, eficiencia productiva y mejorar la seguridad fabril Queda demostrado dentro del alcance del estudio realizado que las cooperativas que recibieron la ejecución de los planes de ayuda, han validado los aceleradores identificados por este proyecto dado que han podido mejorar su desempeño general, aumentado su eficiencia productiva y mejorar la seguridad fabril, aspectos de alta relevancia para conducir cualquier proceso productivo de bienes o para organizar cualquier prestación de servicios, más aún en un mercado cada vez más exigente y competitivo.

Próximas líneas sugeridas de investigación

H2- La disminución de los plazos de desarrollo y la clara demostración de efectividad, motivará a los integrantes de las cooperativas a seguir apostando al modelo asociativista y los nutrirá de valores y conductas básicas de trabajo elementales para generar confianza para el desarrollo de futuros emprendimientos independientes, pieza esencial en la búsqueda de la independencia de la asistencia social.
H3- Una sociedad más productiva, será más competitiva y regenerará constantemente nuevos recursos humanos capaces de contagiar a otros en conductas positivas frente al trabajo y a la productividad, generando un efecto multiplicador.

Referencias

Bibliografía citada

No se referencia bibliografía citada dado que los libros citados en el trabajo completo se hallan en su totalidad en partes de capítulos no incluidos en esta publicación.

Trabajos citados o consultados

ACI (1995). Declaración de la Alianza Cooperativa Internacional sobre la identidad Cooperativa. Los principios cooperativos. II Asamblea General de la Alianza Cooperativa Internacional, Manchester.
ACI y EURICSE Research Team (2015). Exploring the Co-operative Economy – Report 2015. Publicado
por EURICSE, Trento.
CICOPA (2005). Declaración Mundial sobre Cooperativismo de Trabajo Asociado. Publicado por CICOPA, Cartagena. Disponible en: www.cicopa.coop/IMG/pdf/declaration_approved_by_ica_-_es.pdf.
CICOPA, autores que trabajaron para la publicación: Bruno Roelants, Eum Hyungsik y Elisa Terrasi. (2014). Cooperativas y Empleo: un informe mundial. Publicado por CICOPA & Grupo Desjardins, Bruselas.
COOPERATIVAS DE LAS AMÉRICAS – ex ACI-Américas (2013). Plan estratégico 2013-2016. Publicado
por Cooperativas de las Américas, San José, Costa Rica.
INAES (2008). Las cooperativas y Mutuales en la República Argentina. Reempadronamiento Nacional
y Censo Económico Sectorial de Cooperativas y Mutuales. Publicado por INAES, Buenos
Aires, Argentina. Originalmente disponible en: www.inaes.gob.ar, actualmente disponible en: www.aciamericas.coop/IMG/pdf/Cooperativas_y_Mutuales_2008.pdf, consultado el 14 de agosto de 2016.
OIT (2012). OIT Global Employment Trends for Women 2012. Publicado por OIT, Ginebra.
OIT (2016). World Employment Social Outolook. Trends 2016. (WESO2016). Ginebra: publicado por Organización Internacional del Trabajo-OIT.
OIT y OCDE (2015). The Labour Share in G20 Economies. Reporte preparado para el grupo de trabajo de Empleo del G20, Antalya, Turquía.
Observatorio Social (2015). Informe 44. Economía Social y Solidaria: Alcances, Desafíos y Límites. Serie Informes de Coyuntura del Observatorio Social. Publicado por Observatorio Social, Buenos Aires.

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1 El único formato disponible de dicha información, al momento de la consulta (agosto 2016), era PDF por lo cual este investigador debió convertir el archivo a uno que pudiera ser manipulado por planillas de cálculo.
2 En el listado obtenido por este investigador en Agosto de 2016 de la página oficial del INAES, se denominaba al dato como “CodInac”, probablemente en relación a un “Código INAC”, seguramente definido por el Instituto Nacional de Acción Cooperativa (INAC), en cual fue creado por la Ley 19.219, el 07/09/1971.
3 Fuente: www.mesi.com.ar, para un plan “empresa” con pago anual. Consultado en Diciembre 2016.
4 Fuente: www.nic.ar, para un dominio “.com.ar”. Consultado en Diciembre 2016.
5 EPP: Elemento de Protección Personal, tales como antiparras, guantes, delantales, por citar algunos ejemplos.
6 ESI: Elementos de Seguridad Industrial, tales como matafuegos, carteles de seguridad en el trabajo, carteles de señalización
general, por citar algunos ejemplos.

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