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Universidad Tecnológica Nacional - Facultad Regional Avellaneda - Secretaría de Ciencia, Tecnología y Posgrado

Estudio de factibilidad de recuperación de niobio, titanio y tantalio a partir de colas de la producción de uranio por lixiviación de betafita

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ESTUDIO DE FACTIBILIDAD

Estudio de factibilidad de recuperación de niobio, titanio y tantalio a partir de colas de la producción de uranio por lixiviación de betafita
Rumbos Tecnológicos 10 • Octubre 2018 – Septiembre 2019

Fecha de Recepción: 30 de Mayo de 2018 / Fecha de Aceptación 28 de Junio  de 2018

Laura Mendez1,2; Patricio M. dos Reis1*; Miguel A. Zago2; Mariano Reimondez2; Nicolás Di Nardo2; Rodrigo Samames2; Sergio Risposi2.
1Radioquímica Aplicada y Reactores Nucleares. Ingeniería Química. Universidad Tecnológica Nacional, Facultad Regional Avellaneda, Avda. Ramón Franco 5050, 1874, Villa Domínico, Provincia de Buenos Aires.
2Grupo de Investigación en Materiales. Ingeniería Mecánica. Universidad Tecnológica Nacional, Facultad Regional Avellaneda, Avda. Ramón Franco 5050, 1874, Villa Domínico, Provincia de Buenos Aires.
*Autor a quien la correspondencia debe ser dirigida: pmdosreis@gmail.com

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Resumen

Se estudió la factibilidad de recuperación de niobio, titanio y tantalio como subproductos de una potencial producción de uranio a partir del mineral betafita. Para la determinación del riesgo radiológico por exposición e incorporación durante la manipulación se efectuaron ensayos de medición de tasa de dosis y espectrometría gamma y se estudiaron los resultados en base a la normativa local e internacional. Asimismo, se analizaron factores técnicos vinculados a la lixiviación de uranio de minerales, en particular de betafita, y separación de los demás componentes así como aspectos económicos relacionados al valor de los metales con respecto al uranio. En base a los resultados obtenidos de la experiencia y la evaluación bibliográfica se determinó que es factible la recuperación de los metales niobio, titanio y tantalio de las colas de producción pero que esto requiere atender aspectos de protección radiológica del personal y evaluar más profundamente procedimientos técnicos de recuperación de los metales indicados y un estudio apropiado del costo-beneficio de llevar adelante dicha actividad.
Palabras clave: betafita, uranio, niobio, titanio, tantalio.

Abstract

Feasibility of niobium, titanium and tantalum as by-product of potential uranium production from betafite mineral was studied. For the determination of radiological risk of exposition and incorporation during manipulation dose rate and gamma spectrometry assays was made and results was studied based on local and international normative. Likewise, technical factors related to uranium lixiviation from minerals were analyzed, particularly from betafite, and another components separation as well as economics aspects related to metal worth in comparison to uranium. Based on taken results from experience
and bibliographic evaluation, recovery of metals niobium, titanium and tantalum from solid residues of production feasibility was determined, given need to attend staff radiological protection aspects and better evaluation of indicated metals
recovering technical procedure, as well as a proper study of cost and benefits of that commercial activity.
Keywords: betafite, uranium, niobium, titanium, tantalum.

Introducción

La betafita es un mineral rico en uranio cuya denominación procede del distrito de Betafo, Madagascar, lugar en donde el mismo fue descubierto en el año 1912. Sin embargo, dicho mineral se encuentra distribuido en otras regiones del planeta. En Argentina, fue hallado en Famatina, provincia de La Rioja, en el yacimiento de Badillo (Sardi, 2003). Dicho mineral contiene cantidades importantes, según los diferentes registros analizados, de los metales niobio y titanio, así como cantidades menores de tantalio.
Durante la producción minera de uranio para su uso industrial se generan residuos o colas en los que quedan retenidos varios de los componentes del mineral, incluidos muchos de los productos radiactivos del decaimiento natural del uranio y el torio.
A diferencia de la betafita, la carnotita es una especie mineral extensamente utilizada para la obtención comercial de uranio. Las carnotitas de la región del Colorado, contienen frecuentemente minerales de vanadio. Antiguamente, la extracción de estos minerales estaba orientada a la extracción de vanadio, quedando unos residuos denominados “concentrados domésticos”, que mucho después fueron aprovechados como fuentes de uranio. En la actualidad se recuperan conjuntamente de dicho mineral ambos metales: uranio y vanadio. Con una demanda suficiente el vanadio puede compensar en cierta medida los costos de recuperación del uranio.
El niobio, el titanio y el tantalio son elementos metálicos de gran valor industrial. Su precio internacional es relativamente elevado en relación con los materiales metálicos más utilizados en la industria. Por otra parte, el uranio es un metal utilizado principalmente en forma de óxido para la producción de combustibles nucleares y su valor económico es, usualmente, aún mayor que los anteriores.
En el presente trabajo se busca averiguar cuáles son las condiciones que, en principio, se deberían afrontar para recuperar los metales niobio, titanio y tantalio de las colas de una potencial producción de uranio a partir de betafita y verificar la factibilidad técnica tanto desde el punto de vista de la protección radiológica como desde la química, es decir, si durante la lixiviación a la que se somete el material para la recuperación de uranio los metales permanecen o no en la matriz sólida del mineral y cuál es el comportamiento de los productos de decaimiento del uranio y el torio naturales.

Desarrollo

La composición de la betafita, como en general sucede con los minerales, es variable en función de su ubicación geográfica. Se analizaron bibliográficamente las composiciones de betafita de minerales de dos diferentes ubicaciones. Por un lado, de Madagascar, debido al origen de la muestra analizada para el presente estudio. Por otro, del yacimiento de Badillo, Famatina, dado que es un yacimiento ubicado en la provincia de La Rioja, en Argentina.
Los datos derivados de dicho análisis bibliográfico son resumidos en las Tablas 1 y 2 a continuación.

 Composición en peso de betafita hallada en Badillo, Famatina, provincia de La Rioja (Sardi, 2003).

Tabla 1. Composición en peso de betafita hallada en Badillo, Famatina, provincia de La Rioja (Sardi, 2003).

Composición en peso de betafita hallada en Madagascar.

Tabla 2. Composición en peso de betafita hallada en Madagascar.

De las tablas precedentes se deriva una tercera tabla de datos conteniendo cantidades relativas en masa de titanio, niobio y tantalio en relación al uranio presente en los minerales (Tabla 3).

Composición relativa de diferentes elementos metálicos (X) respecto al uranio, derivada de los datos presentes en las Tablas 1 y 2.

Tabla 3. Composición relativa de diferentes elementos metálicos (X) respecto al uranio, derivada de los datos presentes en las Tablas 1 y 2.

La composición indicada no incluye otros diferentes componentes producto del decaimiento natural del uranio y el torio. Esto se debe a que las masas de dichos elementos son despreciables, no siendo así su actividad radiactiva. Por esto mismo, es esperable que durante las mediciones de actividad y espectrométricas se determine su presencia a pesar de no estar enlistadas en la composición relativa.
El hecho de que estos isótopos radiactivos estén presentes en el mineral tiene como consecuencia un riesgo radiológico para el personal y el medioambiente durante el procedimiento de recuperación. Por ende, es importante evaluar la magnitud del riesgo dado que tendrá un impacto económico en los costos de recuperación que deberá ser contrastado con los beneficios potenciales
de la misma. Por ello, se presentan a continuación, en la Tabla 4, datos de precios por kilogramo de diferentes fuentes para uranio, niobio, titanio y tantalio metálicos. En el caso del uranio, dicho precio corresponde al uranio natural.
Como se indicó previamente, es común la recuperación de otros elementos para sustentar la actividad de extracción y purificación de uranio de diferentes minerales uraníferos.

 Precios del uranio, niobio, titanio y tantalio.

Tabla 4. Precios del uranio, niobio, titanio y tantalio.

Según datos estadísticos (INDEC, 2016), la Argentina importaba 106 toneladas de uranio natural por año a un precio de 13,7 millones de dólares para el año 2016.
De la información precedente se desprende que la explotación de uranio en Argentina, a partir de yacimientos conteniendo betafita, presentaría un beneficio económico bruto adicional relevante, si los metales de interés (según la composición química enlistada en la Tabla 3) niobio, titanio y tantalio son posteriormente purificados y comercializados por separado, representando un ingreso bruto mayor al que se obtendría de desecharlos. No obstante, ha de tenerse en cuenta que los precios indicados en la Tabla 4 están sujetos a aspectos económicos relacionados a la demanda, negociación entre las partes, ubicación geográfica y temporal, entre otros.

Método Experimental

El método experimental consistió de diversas etapas, las cuales están enfocadas en la medición de actividad radiactiva y tasa de dosis de una muestra de betafita (procedente de Madagascar, Figuras 1 y 2) con el fin de determinar el potencial riesgo radiológico para los trabajadores que deban operar con las colas de producción de uranio para recuperación de niobio, titanio y tantalio tanto desde el punto de vista de la exposición a las radiaciones como de la incorporación de material radiactivo. Esta determinación parte de la presunción de que los metales de interés quedan retenidos fundamentalmente en la matriz sólida del mineral luego de la lixiviación.

Mineral de betafita (origen Betafo, Madagascar) sometida a los estudios de espectrometría gamma y dosimétrico.

Figura 1: Mineral de betafita (origen Betafo, Madagascar) sometida a los estudios de  espectrometría gamma y dosimétrico.

Diferentes vistas de la muestra estudiada de betafita tomadas con microscopio digital S02 500x.

Figura 2: Diferentes vistas de la muestra estudiada de betafita tomadas con microscopio digital S02 500x.

En primera instancia se efectuó una medición de tasa de dosis a diferentes distancias utilizando un detector de centelleo NaI(Tl) portátil, marca RadEye PRDER.
El mineral fue pesado utilizando una balanza pro analítica Sartorius LA5200D (cuyas especificaciones técnicas son: 1010/5200g x 0.001/0.01 g).
Posteriormente, el mismo fue sometido a una medición por espectrometría gamma en un detector
de HPGe 20% (germanio hiperpuro) marca Canberra. Si bien se carecía de patrón de calibración para dicha medición, en primera instancia el objetivo fue la determinación cualitativa de los componentes del mineral. Como se verá en el apartado de resultados, luego de analizarlos se halló que, principalmente, los contaminantes radiactivos naturales se encontraban en el rango de energías del uranio, por lo que se hizo una autocalibración, es decir, se comparó la actividad medida para dicha muestra con la del uranio resultando esto factible siempre que las energías se encuentren próximas.
Con los resultados obtenidos experimentalmente se efectuaron cálculos típicos de tasa de dosis por exposición y de  incorporación de material radiactivo según lo establecido por ICRP 119 del Organismo Internacional de Energía Atómica (IAEA) y en base a la guía regulatoria AR 1 y a la norma regulatoria AR 10.1.1 de la Autoridad Regulatoria Nuclear de la República Argentina (ARN).
Respecto a la factibilidad técnica de la posibilidad de recuperar dichos metales se efectuó un estudio bibliográfico de la química del niobio, el titanio y el tantalio, considerando su forma química en el mineral y cómo esta forma química es atacada por los lixiviantes y oxidantes típicos utilizados en la industria nuclear para la recuperación de uranio en minería.

Resultados

Mediciones

Previo a las mediciones, el mineral fue pesado en balanza pro analítica, resultando su peso de 8,750 g. El mineral se sometió a medición de tasa de dosis fuera de su contenedor plástico, debido a que la radiación beta podría ser frenada o atenuada por dicho material.
Se efectuó la medición de tasa de dosis del mineral utilizando el detector RadEye PRDER a diferentes distancias del mismo, establecidas en 10, 8, 5, 3 y 1,5 cm y, por último, a una distancia estimada en 0,1 cm para determinar una dosis “en contacto”. Las tasas de dosis son indicadas en μSv/h (microsievert por hora). Además, se hizo una medición de fondo obteniéndose un valor de 0,05 μSv/h.
Los resultados de dicha medición se exponen en la Tabla 5 y el Gráfico 1 (en este último se excluye la medición “en contacto” por la imprecisión en la determinación de la distancia entre la fuente y el detector):

Tasa de dosis del mineral estudiado a diferentes distancias del mismo.

Tabla 5. Tasa de dosis del mineral estudiado a diferentes distancias del mismo.

 Tasas de dosis medidas para el mineral a diferentes distancias.

Gráfico 1. Tasas de dosis medidas para el mineral a diferentes distancias.

Posteriormente se efectuó una medición por espectrometría gamma mediante un detector de germanio hiperpuro (HPGe). El tiempo de medición fue de 85.722 segundos (tiempo vivo de medición de 84.626 segundos), obteniéndose el espectro mostrado en la Figura 3:

Espectro gamma obtenido por medición del mineral en un detector de HPGe.

Fig. 3: Espectro gamma obtenido por medición del mineral en un detector de HPGe.

En dicho espectro se puede apreciar la gran cantidad de picos de fotones gamma de diferentes energías detectados, que indican la presencia de diversos isótopos emisores de dicha radiación.
Sin embargo, la ejecución del software Genie2000, utilizado para el análisis, arroja los resultados de la Tabla 6, presentada a continuación:

Reporte de radioisótopos hallados en el mineral, obtenido utilizando el software de análisis de espectros gamma Genie2000.

Tabla 6. Reporte de radioisótopos hallados en el mineral, obtenido utilizando el software de análisis de espectros gamma Genie2000.

Dichos resultados muestran la presencia de diversos radionucleídos tanto producto del decaimiento del uranio como del torio, lo que confirma la presencia de este último en el mineral.
Asimismo, se puede apreciar que la mayor actividad medida se debe al Ra-224, producto del decaimiento natural del torio y no del uranio.
Si bien los valores obtenidos en μCi (microcurio) por unidad del material estudiado no son representativos de la actividad real en la muestra, sí pueden compararse entre sí sin necesidad de curva de calibración, en tanto las energías se hallen lo suficientemente próximas. Puede apreciarse en el espectro que la gran mayoría de los nucleídos se encuentran entre los 100 y los 400 keV de energía, por lo que se estima que la variación relativa de eficiencia no será sustancial. Por otra parte, el isótopo de mayor emisión de radiación gamma y por lo tanto el de mayor actividad (Ra-224) tiene su pico de mayor intensidad en 240,9876 keV, de probabilidad de emisión de 3,974%, energía muy próxima al pico principal correspondiente al uranio 235, único isótopo medible por espectrometría gamma de los uranios que se encuentran naturalmente en el mineral, siendo dicho pico el de 185,7 keV con un 57% de probabilidades (Firestone, 1999), lo que permite una buena aproximación a la relación de sus respectivas actividades radiactivas en el mineral.
Con los datos obtenidos se hizo un análisis de exposición a la radiación y de riesgo por incorporación de material.

Determinación de la tasa de dosis

Para el análisis de exposición se parte de la hipótesis de que los trabajadores están expuestos durante una jornada de 8 horas durante 365 días anuales.
Se supone, además, una cantidad de mineral del 10% de la importación anual de mineral de uranio, es decir, un equivalente a 10 toneladas de uranio por año.
De los valores indicados en las Tablas 1 y 2 se deriva que el contenido medio de UO3 en masa en el mineral es del 12,03%, resultando el uranio un 10,00% de la masa del mineral, lo que arroja una cantidad de mineral a tratar de 100 toneladas anuales.
Se toma como base la medición a 10 cm, dado que es la que más se aproxima al criterio de fuente puntual y que, por ello, permite aproximar mejor la tasa de dosis a otra distancia mediante la regla de la inversa del cuadrado de las distancias que indica que:

formula

Donde D1 y D2 son las tasas de dosis a las distancias r1 y r2 respectivamente. Puede verse que la dosis se reduce fuertemente al aumentar la distancia.
Expresando la tasa de dosis por unidad de masa a r1 = 10 cm del mineral por kilogramo de material, ésta resulta de:

formula

Considerando la masa de material a tratar indicada previamente y separándola en cantidades iguales para los 365 días del año se obtiene que se debieran tratar 263,67 kg/día. Esto, afectado por la tasa de dosis indicada, permite inferir que la tasa de dosis por exposición estimada es de:

formula

Lo que resulta, para un solo día algo menos de la mitad del límite de dosis anual permitido para trabajadores en Argentina (Autoridad Regulatoria Nuclear, Argentina, 2003), de 20 mSv/año.
Sin embargo, esta dosis corresponde a la recibida cuando la distancia del operador al material es de r1 = 10 cm y en forma continua durante todo el período laboral anual. Por ello, se calcula la dosis a una distancia conservativa estimada de r2 = 1 metro (100 cm) y sin la interposición de un blindaje adecuado. Aplicando la regla de la inversa del cuadrado de las distancias se obtiene:

formula

Por otra parte, puede argumentarse que, si bien la medición a 10 cm es la más adecuada desde el punto de vista de fuente puntual también es la que mayor error involucra dado que el fondo es ligeramente superior al valor neto de tasa de dosis que resulta a esa distancia. Por esto, podría aplicarse igual criterio utilizando la medición más próxima (r = 1,5 cm). De este modo, repitiendo el procedimiento, se obtiene un valor de:

formula

Determinación de la dosis comprometida a cincuenta años por incorporación De los resultados obtenidos por espectrometría gamma mediante el software Genie2000 se hizo una selección de los valores relevantes en base a tres criterios: el primero, la relevancia cuantitativa (actividad), el segundo, la confiabilidad del resultado y el tercero, la factibilidad de que dicho isótopo realmente se encuentre en el material estudiado.
Este último caso es el de, por ejemplo, los isótopos Eu-154 y Eu-155 que sólo existen como productos de fisión en reactores nucleares y no se hallan naturalmente asociados al uranio ni al torio. Aplicando dichos criterios y buscando los coeficientes de dosis efectiva comprometida a cincuenta años (e[50], en Sv/Bq) más restrictivos para cada radioisótopo se confecciona la Tabla 7:

Coeficientes de dosis efectiva comprometida a cincuenta años para los radioisótopos de interés.

Tabla 7. Coeficientes de dosis efectiva comprometida a cincuenta años para los radioisótopos de interés.

Con estos valores se determina la dosis comprometida a cincuenta años (E[50]) por cada kilogramo de material incorporado por inhalación, lo que se resume en la Tabla 8:

Resultados de dosis efectiva comprometida obtenidos por cálculo en base a la información recopilada por mediciones y bibliográfica.

Tabla 8. Resultados de dosis efectiva comprometida obtenidos por cálculo en base a la información recopilada por mediciones y bibliográfica.

Discusión

Evaluación del riesgo de exposición externa del personal a las radiaciones ionizantes

Si bien los resultados del cálculo de dosis tomando la distancia de 10 cm como valor inicial indican que, en estas condiciones, se superaría el límite anual de exposición para trabajadores también debe considerarse el hecho de que dicha estimación fue realizada partiendo del principio de que el trabajador pasa un tiempo demasiado prolongado en la proximidad del material radiactivo y que no cuenta con ningún sistema de protección radiológica, además de no contemplar una posible rotación del personal u otras medidas indicadas para reducir la tasa de dosis. No obstante, es un buen indicativo de que la operación no es inocua y que requiere un análisis más exhaustivo del riesgo radiológico por exposición en la medida en que se conozcan más detalles sobre la operación de recuperación.
Por otra parte, del cálculo basado en una distancia más próxima, de 1,5 cm, como valor inicial, se concluye que resulta bastante más optimista que el anterior, por lo que se debería considerar al obtenido previamente como valor más restrictivo, si bien es esperable que la tasa de dosis real esté en medio de ambos.
No obstante, ambos valores extremos indican la necesidad de contar con sistemas de protección radiológica del personal por la proximidad al límite de dosis anual.

Evaluación del riesgo de contaminación interna del personal

En la Tabla 8 se puede apreciar la gran influencia en la dosis por inhalación que aporta el Ra-224, producto del decaimiento natural del torio. Esto se debe a la importante actividad de Ra-224 debida a su corto semiperíodo de decaimiento, de apenas 3,63 días.
Asimismo, puede verse que por kilogramo de material la dosis incorporada sería de más de 47 Sv, valor bastante superior a la dosis letal para humanos (10 Sv). Sin embargo, ha de tenerse en cuenta que la base de medición de 1 kg de material es excesiva para ser considerada como incorporación por inhalación posible, dado que, inclusive, esto representaría un grave riesgo desde el punto de vista de la toxicidad de elementos como, por ejemplo, el uranio.
No obstante, indica que existe riesgo de incorporación de ciertos isótopos radiactivos, especialmente U-234, U-238 y Ra-224, por lo que debe considerarse la necesidad de operación segura desde el punto de vista radiológico en etapas que pudieran generar polvos, como la molienda u otros procedimientos potenciales del procesamiento de las colas del mineral.
De los resultados obtenidos por espectrometría gamma también puede concluirse que la exposición externa a la radiación se deberá, presumiblemente, casi exclusivamente a la presencia de Ra-224, dado que el mismo aporta la mayor parte de la actividad medida.

Evaluación del comportamiento químico de los metales de interés durante la lixiviación

El comportamiento de los diferentes metales que podrían extraerse adicionalmente durante la producción de uranio a partir de betafita fue analizado en base a referencias bibliográficas. Del mismo modo, se estudió el comportamiento del principal radionucleído de interés considerando el riesgo radiológico para el personal.
Según las referencias bibliográficas consultadas, existen diversos agentes indicados para la lixiviación del uranio a partir de sus minerales. Tal es el caso de lo estudiado por Abrao et al. (1962), que investigaron el uso de una mezcla de ácido nítrico y perclórico como lixiviantes. Por otra parte, Nettleton et al. (2015) estudian el uso de ácido sulfúrico (más extendidamente utilizado en la minería del uranio en forma comercial) con ion férrico como agente oxidante, dado que el uranio debe pasar de estado de oxidación 4+ a 6+ para mejorar su solubilidad. En el caso estudiado por Abrao et al. (1962) la adición de medio oxidante no es necesaria dada la naturaleza oxidante de los ácidos utilizados.

Estudio del comportamiento del niobio, titanio y tantalio durante la lixiviación

Se citan, para un análisis cuantitativo del proceso de lixiviación y de la influencia de los diferentes agentes involucrados (es decir, lixiviante y oxidante) los resultados obtenidos por Nettleton et al. (2015).
En las Figuras 4 y 5 puede observarse el efecto de diferentes concentraciones de acido sulfúrico y oxidante (ion férrico) en la disolución del uranio en las betafitas y la selectividad con respecto al niobio, el tantalio y el titanio.

Porcentaje de extracción del total de los elementos U, Ti, Ta y Nb por lixiviación de betafita con ácido sulfúrico a 89ºC con concentración de ion férrico fija de 2 g/l. Fuente: Nettleton et al. (2015).

Figura 4. Porcentaje de extracción del total de los elementos U, Ti, Ta y Nb por lixiviación de betafita con ácido sulfúrico a 89ºC con concentración de ion férrico fija de 2 g/l. Fuente: ettleton
et al. (2015).

En la Figura 4 puede apreciarse que la concentración creciente de ácido sulfúrico en el medio lixiviante incrementa la disolución de todos los elementos presentes. Sin embargo, el titanio sigue el camino del uranio a diferencia del tantalio y el niobio. Esto sucede con concentraciones relativamente bajas de oxidante (2 g/l).
Posteriormente, Nettleton et al. (2015) realizaron pruebas manteniendo fija la concentración de ácido y variando la de oxidante, lo que se representa en la Figura 5.

Porcentaje de extracción del total de los elementos U, Ti, Ta y Nb por lixiviación de betafita con ácido sulfúrico 57,1 g/l a 89ºC en función de la concentración de ion férrico. Fuente: Nettleton et al. (2015).

Figura 5. Porcentaje de extracción del total de los elementos U, Ti, Ta y Nb por lixiviación de
betafita con ácido sulfúrico 57,1 g/l a 89ºC en función de la concentración de ion férrico. Fuente: Nettleton et al. (2015).

Con 57.1 g/l de H2SO4, Nettleton et al. (2015) probaron concentraciones de 11.1, 19.5 y 36.7 g/l Fe3+ en solución a 89ºC. Es evidente que el incremento en ion férrico favorece la disolución del niobio y prácticamente no afecta al titanio o al tantalio (Figura 5).

 Composición porcentual por peso de elementos de la betafita y del residuo sólido (colas) según los resultados experimentales de Nettleton et al. (2015) por disolución con ácido sulfúrico 57,1 g/l y de ion férrico 36,7 g/l a 89ºC.

Tabla 9. Composición porcentual por peso de elementos de la betafita y del residuo sólido (colas) según los resultados experimentales de Nettleton et al. (2015) por disolución con ácido sulfúrico 57,1 g/l y de ion férrico 36,7 g/l a 89ºC.

Adicionalmente, los valores reunidos en la Tabla 9 muestran que, en las condiciones de lixiviación indicadas en la misma, el sólido residual resulta visiblemente concentrado en los elementos tantalio y niobio, reduciéndose drásticamente el contenido de carbono, uranio y calcio. En el mismo residuo se reduce parcialmente el contenido de titanio y de aluminio y se produce un incremento porcentual del contenido de magnesio y oxígeno.
Según el análisis bibliográfico realizado, la separación de uranio de los metales niobio, titanio y tantalio es óptima con concentraciones de 57.1 g/l de H2SO4 y 19.5 g/l Fe3+ a 89ºC manteniendo el rendimiento de recuperación del primero en niveles elevados. Como puede verse en la Figura 5, se extrae casi el 100% del uranio sin quitar de la matriz sólida más del 20% del niobio y no más del 10% del titanio y el tantalio.

Estudio del comportamiento del radio durante la lixiviación

Uno de los principales riesgos del elemento radio (en cualquiera de sus formas isotópicas) está vinculado a su comportamiento químico similar al calcio, dado que se deposita en los huesos al ser ingerido y, siendo varios de sus isótopos naturales emisores alfa, es considerado como muy dañino para la salud.
Se sabe, por experiencias, que el radio típicamente es solubilizado durante la lixiviación ácida en menos del 1%, lo que virtualmente significa que permanecerá en su totalidad en las colas del mineral. Este porcentaje extraído junto con el uranio se incrementa ligeramente con lixiviación alcalina a valores del 3% al 5% (IAEA, 1993).
También es sabido que el radio puede ser extraído mediante la adición de ácido clorhídrico con precipitación posterior por agregado de cloruro de bario, factor que puede ser tenido en cuenta a la hora de purificar los metales retenidos en la matriz sólida del principal contaminante radiactivo de los mismos.

Conclusiones

Del estudio efectuado se concluye que las betafitas de diferentes orígenes suelen tener cantidades considerables de los metales niobio, titanio y tantalio, además de uranio. Estos metales poseen un valor comercial relativamente elevado, lo que presupone que su recuperación conlleva una posible ventaja económica.
Independientemente de esto, el procesamiento de minerales de uranio y torio implica siempre un riesgo radiológico por exposición e incorporación de material radiactivo.
De los análisis radiológicos efectuados se estima que es necesario tener en cuenta aspectos de protección radiológica para el personal que efectúe la recuperación de los metales retenidos en las colas de producción de uranio a partir de betafita. Estos estudios requieren un mayor refinamiento considerando que se hicieron sobre una muestra de mineral sin procesar.
Asimismo, se identificó como el principal radioisótopo causante del riesgo radiológico al Ra-224, proveniente del decaimiento natural del torio. Esto no excluye la importancia de otros radioisótopos en lo concerniente a la radioprotección, especialmente de los isótopos del uranio como agente radiotóxico.
Además, se evaluaron procedimientos químicos de lixiviación considerando diferentes variables y agentes lixiviantes. Se considera que la lixiviación tradicional con ácido sulfúrico y oxidante permite separar el uranio con buen grado de selectividad respecto de los metales de interés utilizando determinadas condiciones de concentración de reactivos y temperatura.
Por último, se concluye que debe evaluarse la rentabilidad de la recuperación de los metales en contraste con los costos radiológicos y operativos derivados de la misma para establecer si es viable el procedimiento mismo.

Referencias

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